Naturaleza, mar y cine
Situado en un auténtico paraíso natural, conformado por el mar, las montañas y el desierto, el Parque Natural de Cabo de Gata – Níjar es un lugar único que debes conocer.
En el Hotel El Dorado podrás disfrutar de todos los encantos de esta tierra, escenario habitual de rodajes de películas tan famosas como Lawrence de Arabia o Indiana Jones y la Última Cruzada
Incomparable entorno natural
Si todo el Cabo de Gata es un espectáculo natural, el Hotel El Dorado se encuentra en uno de sus puntos de mayor interés.
En la misma orilla del mar, a un paso de impresionantes acantilados y al pie de montañas peladas, últimas señales del desierto antes de morir en el mar.
A un paso de la espectacular Playa de los Muertos, y a corta distancia de playas emblemáticas, como las Negras o Mónsul, que se han hecho famosas por sus increíbles paisajes y puestas de sol.
También merece la pena visitar el Desierto de Tabernas, auténtica réplica del legendario oeste americano, retratado en innumerables películas desde los años 60.
A pie de playa

Tanto el hotel como el restaurante sacan todo el partido de la cercanía a la orilla del mar y gozan de unas vistas y un ambiente incomparables.
Y gracias al particular clima de la zona, con temperaturas siempre agradables, es posible disfrutar del mar todo el año, tanto para los bañistas más atrevidos como para lo que prefieren pasear y dejarse acariciar por la brisa y la espuma.
Escenarios de película
Construido por el cineasta Eddie Fowlie, que quedó tan impresionado por el lugar tras su participación en el rodaje de Lawrence de Arabia que decidió instalarse allí, el hotel tiene una atmósfera tan particular como su entorno.
Además de un ambiente siempre luminoso y radiante, el hotel alberga multitud de recuerdos y decorados originales de películas de la carrera cinematográfica de su anterior propietario: Nicolás y Alejandra, Lawrence de Arabia, Doctor Zivhago, etc, que harán las delicias de los más cinéfilos.
Atractivas instalaciones
Cuenta además con una atractiva piscina descubierta, para quienes prefieren el agua dulce, así como de restaurante y salas de uso común para disfrutar en cada momento.
Las habitaciones, amplias y cómodas, ofrecen todo lo necesario para descansar después de un día de disfrute de todos los encantos del entorno.