El corazón del paraíso
La Quintana del Caleyo es mucho más que un hotel rural, es un auténtico conjunto palacio asturiano perfectamente conservado y rehabilitado con esmero para ofrecer una experiencia única en el corazón de un auténtico paraíso natural.
Su situación es perfecta tanto para desconectar por completo y disfrutar sin prisas de los bosques, montes, senderos… ¡y sidrerías! de los alrededores, como para explorar los rincones más atractivos de la costa y el interior de Asturias, ya que se encuentra a sólo 25 minutos de la encantadora villa marinera de Cudillero.
Piedra sin cartón
El hotel ocupa la antigua casona a la que se accede por una escalera de piedra. Completan el decorado de película de época una pequeña capilla, dos tradicionales paneras situadas frente a la fachada, un pajar, un palomar, una casina y una extensa finca con verdes prados y montes repletos de castaños.
En el proceso de rehabilitación de la Quintana del Caleyo han respetado la estructura original, manteniendo muros, vigas y gran parte del entarimado de madera de castaño.
Descubre la fortaleza de estos hórreos o paneras, cuyos pilares de piedra han soportado más de dos siglos de amaneceres entre brumas, la elegancia de sus amplísimas habitaciones y la belleza de un paisaje de leyenda.
En plan relajado
La Quintana del Caleyo se encuentra en la comarca Vaqueira, compuesta por hermosos municipios como Salas, Tineo o Cudillero y con infinitas posibilidades para disfrutar del turismo rural y costero.
En plan relajado, puedes realizar la Ruta del Románico y las antiguas capillas, fraguas y molinos, y también pasear por sus pueblos o sus inmensos prados.
Déjate guiar por la brisa del cantábrico para descubrir las playas de San Esteban de Pravia y La Arena y el maravilloso pueblo de Cudillero, con su pequeño puerto anclado en el tiempo y sus casas con vistas al mar que parecen trepar por la montaña. Un lugar perfecto para reponer fuerzas y probar los mejores platos de la gastronomía asturiana en alguno de sus restaurantes.
Acción y espacios protegidos
Si el cuerpo te pide un poco de acción, atrévete con las rutas de senderismo o de mountain-bike, con las olas perfectas para el surf y con los pozos salmoneros del río Narcea, situados a solo 10 minutos del hotel.
Desde la Quintana del Caleyo también tendrás a tu alcance algunos de los espacios naturales protegidos más bellos de la zona, como la Reserva de Muniellos, que acoge el mayor robledal de España, el Parque Natural de Somiedo, donde sobrevive la mayor población ibérica de oso pardo, y el Parque Natural de las Fuentes del Narcea y el Ibias.
Desayuno de campeones
Uno de los mejores momentos del día en la Quintana del Caleyo es el desayuno, un festín gastronómico en el que, además de los productos habituales como el café, el zumo de naranja, los cereales y las tostadas, incluye platos salados, quesos, bizcocho casero… una auténtica delicia capaz de animar al más perezoso de los huéspedes.
Para reposar un poco antes de la aventura, podrás sentarte un rato a leer en su biblioteca o frente a la chimenea o darte un paseo por su huerto y por la extensa finca.
Dormir en un salón
Las habitaciones de la Quintana del Caleyo son amplias como salones, con ventanas y balcones por los que entra una luz preciosa, que ilumina los suelos entarimados, las paredes pintadas con tonos cálidos de azul y amarillo y los techos de un blanco impoluto atravesado por imponentes vigas de madera.
Descubre este hotel único a la hora de añadirle la dosis justa de elegancia, comodidad y buen gusto a su condición de casona entregada a la tradición rural más arraigada.